La presencia de estos elementos aéreos y la necesidad de colocarlos bajo tierra son un problema más global de lo que se cree.

A 52 mil personas alcanzó el video que PATAGONIA NOTICIAS publicó el pasado lunes en su Facebook, el que daba cuenta de las condiciones climáticas (nieve) que se registraron durante la jornada en Punta Arenas.

Sin embargo, en el centenar de comentarios llamó la atención una observación: la cantidad de cables que pueden advertirse “enredados” en los postes del centro de la capital regional. Y si bien los magallánicos y las personas de otras partes del país tienen tal situación como una postal frecuente, no fueron pocos los ciudadanos de otros países que se vieron sorprendidos por tanto cable en una ciudad cosmopolita reconocida por su belleza natural.

En agosto pasado se promulgó la ley que busca, justamente, descongestionar y eliminar la contaminación visual que significan estos cables, además de aumentar la seguridad por el peligro que representan.

Pero ¿qué dice la ley? Ésta señala que las empresa de telecomunicaciones tienen la obligación de retirar estos elementos en desuso. Para ello tienen un plazo de cinco meses y, de no cumplir, es el municipio el que debe sacarlos por su cuenta y riesgo, cobrándole a las empresas el costo de lo realizado.

Dicha multa va desde los 4.9 millones a los 49 millones de pesos.

OTRAS EXPERIENCIAS

Al conocer experiencias foráneas sobre el tema, es bueno dar una mirada a Japón, donde este martes el Ministerio de Tierras e Infraestructuras anunció su determinación de eliminar los postes de servicios públicos y enterrar los cables aéreos bajo tierra.

Lo anterior tiene que ver con los fuertes vientos y los tifones, comunes en buena parte del país.

Tampoco hay que descuidar lo que ocurre en Estados Unidos y en países europeos como España y Francia, que también se ven enfrentados a este problema y que están en proceso de solución.

Lo anterior demuestra que no sólo Chile se ve enfrentada a esta realidad y claro, los magallánicos tampoco.

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