Verónica Aguilar, concejala 

Somos más que el 1% de la población chilena, somos regionalistas, somos diferentes, somos puntarenenses, somos nieve, frío, pampa, coirón, somos viento y calma, somos tantas cosas juntas.

¿De qué hablamos cuando hablamos de Identidad? Eso pensaba mientras recordaba mi infancia en esta tierra, sentada en el diván de la cocina, al lado de la estufa magallánica, esperando la once de mi abuela, recordando cuando los vecinos salían con pala a despejar la nieve, mientras yo recogía un poco para disfrutarla con leche condensada.

Recordar las historias del puntarenazo, o la micro 4 que me llevaba al colegio, los desfiles con  nieve y viento… 

Tantas cosas somos.

Qué ha pasado con nuestra identidad, qué ha pasado con nuestros sueños, por qué hemos permitido ser arrasados en nuestro desarrollo, suspender clases por mal tiempo, o ver cómo se generan proyectos inconsultos ¿qué nos ha pasado?

Nuestra identidad no se define por cómo vivimos hoy, se define por cómo hemos vivido siempre, recordar nuestra historia nos permite avanzar con paso firme hacia un futuro. Qué queremos para Punta Arenas, me pregunto yo, cómo nos vemos en unos años más, qué queremos dejar a nuestros hijos y nietos.

Cuando tenemos autoridades, o gerentes de empresas que no son de Magallanes, que no conocen nuestra historia o idiosincrasia, dejamos la puerta abierta a que se generen situaciones incómodas, paros de trabajadores prolongados por no escuchar, por no entender que acá la vida es distinta, porque acá, nos conocemos todos, y sabemos que con 54 pesos no compramos ni medio pan. 

A nosotros ya no nos toman en cuenta, ya no nos preguntan, se nos dejó de escuchar, y yo me pregunto: qué pasó la última vez que no nos quisieron escuchar. Salimos a la calle, nos tomamos la ciudad, no permitimos que se nos aumente el precio del gas, fuimos noticia nacional, incomodamos al Gobierno de turno, logramos unirnos todos, así también ocurrió cuando salimos a la calle a pedir un oncólogo para Magallanes. Es que cuando se meten con uno de nosotros, se meten con todos.

Acá el tema es que siendo una comuna tan distinta, en donde disfrutamos del pan con jam, o de un milcao, hemos mantenido una inquieta tranquilidad y silencio ante situaciones tan complejas, como proyectos inconsultos, o la persecución laboral tanto en empresas privadas como entidades públicas.

¿Qué hacemos para recuperar nuestra identidad? incorporando a todos quienes se quieran sumar, porque este no es un tema político partidario, aquí da lo mismo si somos de un sector u otro, aquí somos todos puntarenenses, y eso es lo que tenemos que defender.

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