Municipio dispuso medidas inmediatas.

El cierre de su gimnasio y medidas urgentes para solucionar el problema, son parte de la realidad que vive por estos días la comunidad educativa de la Escuela Padre Alberto Hurtado, en Punta Arenas.

Hoy, este establecimiento del sector poniente, en calle Eusebio Lillo, sufre por plagas de ratones y palomas, con el consiguiente peligro para los cientos de niños que son parte del plantel.

Ayer, tras conocer el caso en detalle, el alcalde Claudio Radonich dispuso e medidas inmediatas para afrontar este foco de insalubridad. Entre ellas se considera la clausura del gimnasio,  la desratización del establecimiento y el uso de productos químicos en el tema de las palomas.

Se estima que todo quedará subsanado en las próximas horas, por lo que las clases se reiniciará de manera normal el próximo lunes.

La realidad, planteó el mismo jefe comunal, no sería un hecho aislado. De esta manera, personal municipal se encuentra revisando los establecimientos de Punta arenas y adoptando las medidas correspondientes.

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