Además, en enero había chocado vivienda en estado de ebriedad.

Aunque dijo no recordar detalles del momento de la agresión sí reconoció su autoría. Aquello fue suficiente para que esta vez Bárbara Moreira Parra sí fuera enviada a prisión preventiva, por el homicidio de Andrés Navarro Leiva perpetrado la madrugada del pasado domingo al interior de un inmueble del sector Río de la Mano, en Punta Arenas.

Pero más allá de los antecedentes ya conocidos acerca de este caso y de la confesión, se conoció que -al igual que su víctima- esta mujer de 26 años registra antecedentes que dan cuenta de un violento actuar.

La madrugada de 2016 su nombre se conoció cuando fue detenida por la agresión con arma blanca en contra de un transeúnte, razón por la cual fue detenida, formalizada y llevada a juicio. Finalmente, se le condenó a cinco años de cárcel por el delito de homicidio frustrado, pero con el beneficio de la libertad vigilada intensiva.

Bárbara junto a otra joven acusó que su víctima las “acosó” al interior de una discoteca y que al salir volvió a abordarlas. La reacción no se hizo esperar por parte de la mujer, quien empuñando un cuchillo desató su furia contra el sujeto.

Pero este incidente y el proceso en la justicia que se prolongó durante meses no fueron escarmiento para la mujer, quien en enero pasado se dio envuelta en otro hecho de carácter policial. Esta vez impactó el vehículo que conducía en contra de una vivienda en el sector Playa Norte. Lo hacía en estado de ebriedad y, además de los daños, un menor de 16 resultó con lesiones por encontrarse en la parte del inmueble que fue impactado.

Ayer martes en su paso por el Juzgado de Garantía, Bárbara fue formalizada por los delitos de homicidio consumado y homicidio frustrado, debiendo esperar tras las rejas la investigación que desarrollará la Fiscalía y para lo cual existe un plazo de seis meses.

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